Antes de realizar una compra o aceptar un contrato, es clave conocer los términos y condiciones que regulan esa relación. Aunque muchas veces se aceptan sin leer, estos documentos contienen información relevante que puede ayudarte a ejercer tus derechos, evitar abusos y tomar decisiones informadas.
En ODECU insistimos en su revisión, porque entendemos que el desconocimiento puede tener consecuencias legales y económicas importantes para las personas consumidoras.
En la siguiente Pregunta Frecuente de ODECU te contamos por qué leer con atención los términos y condiciones no es solo una recomendación: es un acto de autoprotección frente a posibles prácticas abusivas o engañosas.
¿Por qué es importante leer los términos y condiciones antes de aceptar un contrato o realizar una compra?
Los términos y condiciones establecen los derechos y obligaciones tanto del consumidor como de la empresa proveedora en una relación de consumo. Además, en ellos se definen aspectos esenciales como el precio del producto o servicio, las formas de pago disponibles, las políticas de garantía, las condiciones de retracto y devolución, entre otros elementos.
Leerlos permite a las personas consumidoras conocer sus derechos y anticiparse a situaciones que podrían perjudicarlas. Por lo mismo, en ODECU promovemos activamente esta práctica, ya que muchas veces los conflictos se originan en cláusulas que pasan desapercibidas al no ser leídas antes de aceptar un contrato.
¿Qué aspectos clave se deben revisar en los términos y condiciones?
La Ley N° 19.496 sobre Protección de los Derechos de los Consumidores señala que toda la información relativa a bienes y servicios debe ser clara, veraz y oportuna, y además prohíbe expresamente las cláusulas abusivas en los contratos de adhesión.
Bajo este marco legal, es fundamental que el consumidor revise cuidadosamente elementos como el precio total y los costos adicionales asociados (como impuestos o comisiones), las condiciones para ejercer el derecho a retracto o para realizar devoluciones, el plazo y cobertura de la garantía legal —que por ley debe ser de al menos seis meses—, las eventuales limitaciones de responsabilidad por parte de la empresa en caso de incumplimientos, y si existen renovaciones automáticas o cobros periódicos, especialmente en servicios por suscripción.
También es relevante considerar la política de privacidad y el uso de datos personales, regulado por la Ley N° 19.628. Todos estos puntos permiten entender el alcance real del contrato y decidir con mayor conciencia.
¿Qué se puede hacer si un contrato contiene cláusulas abusivas?
Si una persona consumidora detecta cláusulas abusivas o desproporcionadas en un contrato de adhesión, tiene varias opciones para actuar. En primer lugar, puede exigir directamente a la empresa que dichas cláusulas no se apliquen. También es posible presentar una denuncia ante el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC), organismo que puede investigar el caso e incluso iniciar una demanda colectiva si corresponde. Otra alternativa es acudir a un Juzgado de Policía Local, donde se puede solicitar la nulidad de la cláusula abusiva e incluso una compensación.
Es importante saber que aceptar un contrato sin leerlo no impide ejercer estos derechos si las cláusulas contenidas vulneran la legislación vigente.
Si estás sujeto a un contrato que vulnera tus derechos o necesitas más información sobre este tema, puedes contactar al Servicio de Atención al Consumidor de ODECU, la Organización de Consumidores y Usuarios de Chile.
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